Mostrando entradas con la etiqueta Satélites. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Satélites. Mostrar todas las entradas

Videojuego de la... Nasa?

>> viernes, 20 de febrero de 2009

Astronaut: Moon, Mars & Beyond: El videojuego de la NASA

La NASA está trabajando en un juego de computadora que promete mucho. Se trata de un juego en línea, masivo y multijugador, al que se accederá mediante una suscripción (tal cual Wow), y que permitirá a los jugadores participar de una interesante y educativa aventura. La agencia espacial tiene todo lo necesario para crear un excelente producto y la sola mención de la palabra “NASA” hará que muchos prueben este MMO. Solo resta averiguar si el resultado estará a la altura.

Al principio, no podía creer que la NASA esté buscando financiar sus proyectos a partir de la venta de un juego. Pero es muy posible que, si hace las cosas le salen bien, habrá unos cuantos niños que vuelvan a decir eso de: “cuando sea grande quiero ser astronauta.” El juego en cuestión, llamado "Astronaut: Moon, Mars & Beyond" y que se supone estará listo el año próximo, está siendo desarrollando con la colaboración de muchos astronautas de la agencia. También participan de su elaboración científicos, ingenieros y empleados de alto nivel. De hecho, si te vas a poner a programar un juego basado en el espacio, no hay nada como tener todos esos cerebros de tu parte.

"Los jugadores seleccionarán una profesión de una lista que incluye a especialistas en robótica, geólogos espaciales, ingenieros mecánicos y astrobiólogos y trabajarán junto a un equipo que deberá explorar el espacio y completar misiones, establecer bases y puestos de avanzada y viajar a los más lejanos puntos del sistema solar", explicó Jerry Heneghan, fundador y CEO de Virtual Heroes, que ha trabajado anteriormente en el videojuego America's Army, del Departamento de Defensa de los EE.UU. "El juego ofrecerá retos individuales y de equipo, con el objetivo de alentar a los jugadores a utilizar la ciencia, las matemáticas y la ingeniería para obtener nuevos vehículos, trajes espaciales, robots y equipos de minería que le permitirán mejorar sus oportunidades.”

La NASA aseguró ante la prensa que "el reconocimiento del potencial educativo de los videojuegos crece rápidamente. La NASA está en condiciones de desarrollar un juego en línea que funcione como un laboratorio educativo, a la vez que proporciona entretenimiento". En los últimos tiempos la NASA ha lanzado varios proyectos para el público general, creemos que con el objetivo de conseguir un grado de popularidad que le ayude a conseguir los fondos necesarios para llevar a cabo sus misiones. Los juegos de rol online cuentan con decenas de millones de jugadores en todo el mundo (con World of Warcraft a la cabeza), por lo que "Astronaut: Moon, Mars & Beyond" tiene una buena oportunidad de volverse muy popular.

Si todo sale bien, en un año tendremos la posibilidad de jugar a un juego masivo en línea que no solo nos mantendrá entretenidos sino que además nos permitirá, de forma virtual, ser parte de la conquista del espacio. No es la primera vez que se utiliza un argumento semejante para un juego, pero sí la primera que tiene a la NASA detrás. Y si bien el juego será pagado, se darán suscripciones gratuitas a escuelas y establecimientos educativos.

Enlace: Yahoo

Read more...

40,000 planetas con posibilidad de vida extraterrestre

>> martes, 10 de febrero de 2009

Los científicos de la Universidad de Edimburgo afirman que existen en la Vía Láctea al menos unos 40.000 planetas aptos para la existencia de vida extraterrestre. Ese número es el resultado de un análisis estadístico efectuado mediante un software especial, que ha tenido en cuenta los datos conocidos de nuestra galaxia. ¿Qué tan creíble es un análisis de esta clase?


Duncan Forgan ha utilizado un software especial, capaz de realizar la interpolación entre los datos recogidos de los más de 300 planetas extrasolares descubiertos hasta la fecha y los soles disponibles en nuestra galaxia. El resultado muestra que existen 37.964 planetas cuyo tamaño, distancia a la estrella que orbita, antigüedad, temperatura, composición química, etc. los hacen apto para la existencia de vida. Si está en lo cierto, nuestra galaxia albergaría unas 40.000 civilizaciones, muchas de ellas en un estado de desarrollo tecnológico similar a alguno de los que ha tenido la Tierra en los últimos miles de años (o quizás más avanzado).



Como todo cálculo estadístico, el resultado obtenido por Forgan debe ser tomado con mucho cuidado. En

efecto, no sabemos que tan representativos del total de planetas existentes son esos 300 que hemos detectado. Puede ocurrir (siendo muy pesimistas) que se trate de los únicos existentes en la Galaxia. Eso haría absolutamente inútil el trabajo del astrofísico. O, en el otro extremo de la balanza, puede darse que nuestra tecnología solo pueda detectar planetas que son extraordinariamente grandes, o masivos, pero que no representan el promedio de los existentes. Este último escenario parece, de hecho, bastante posible.

El otro tema, bastante difícil de resolver, es cómo se determina que un planeta puede sostener “vida extraterrestre”. Es que aún seguimos descubriendo organismos terrestres capaces de vivir en regiones que hasta hace poco eran consideradas absolutamente inhabitables, como las fosas marinas o los hielos polares. La biología extraterrestre puede ser lo suficientemente extraña como para sobrevivir en planetas con una fuerza de gravedad mucho mayor que la terrestre, con temperaturas extremas o con atmósferas que a los humanos nos resultarían mortales.



No dudamos de la importancia y rigurosidad del trabajo de Duncan Forgan, pero es evidente que, con la información disponible actualmente, es bastante complicado poder afirmar cuántos son los planetas habitables en nuestra galaxia. De hecho, ni siquiera podemos estar seguros de cuántos reúnen esas condiciones dentro de nuestro sistema solar.


Yo, por lo pronto, me sigo plateando mis propias preguntas: ¿Por qué la obsesión de encontrar vida inteligente fuera de nuestro planeta cuando aún no la encontramos aquí?


Enlace Telegraph

Read more...

Nueva estación espacial Rusa

>> jueves, 5 de febrero de 2009


A pesar de que ya participa en la Estación Espacial Internacional (EEI), la agencia espacial rusa Roscosmos anunció su intención de crear un nuevo proyecto. Es que la vida útil de la EEI se acaba, y los científicos rusos necesitan una plataforma para sus experimentos y como base para futuros vuelos espaciales.

Pocos saben que la vida útil de la EEI se acaba. Efectivamente, la Estación Espacial Internacional (EEI) nació con una “fecha de vencimiento” prefijada, y el límite es el año 2015. Si no se planifica un nuevo proyecto con el tiempo suficiente, en poco más de cinco años nos quedaríamos (digo “nos” porque se supone que se hacen experimentos en nombre del bien de la humanidad) sin una plataforma espacial en la que llevar a cabo experimentos de larga duración. La comunidad científica ve esto con preocupación, pero hasta ahora han sido solo los rusos los que tomaron el toro por las astas.

En realidad, en Rusia hay dos proyectos dando vueltas. En primer lugar, está la agencia espacial rusa que Roscosmos ha anunciado. La agencia insistirá a Moscú para que acepte su propuesta y comience la construcción de la estación en la órbita baja de la Tierra. Por otro lado, los voceros de la agencia espacial también tienen deseos de extender la vida operativa de la actual EEI como mínimo hasta el 2020. En realidad, lo más saludable sería llevar a cabo ambos planes: la extensión del plazo de la EEI daría tiempo a poner en marcha la nueva estación espacial, algo que, como es de esperarse, no se hace de un día para el otro.


Los rusos tienen especial interés en este tema, ya que su programa para volver a la Luna está en plena marcha, y una base operativa en órbita le vendría de perillas. Además, Rusia siempre ha expresado su deseo de enviar misiones a Marte, y para ello necesita tener a su disposición una base fija donde efectuar experimentos y entrenar astronautas.

Los científicos rusos, al igual que los de otros países, saben que es bastante difícil hablar del éxito de la EEI. A solo 6 años de su retiro, recién se ha construido el 76% de la estructura proyectada originalmente y, aunque se prevé que esté completa para el 2012, son muy pocos los que creen que ese plazo se cumpla. De hecho, hay cinco años de atraso respecto de los tiempos originales, y la guerra de Irak primero y la recesión mundial después, poco han ayudado a la hora de conseguir dinero fresco para avanzar en la construcción. Aunque se termine en 2012, solo se dispondrían de 3 años para hacer uso de las instalaciones completas antes que se convierta en el meteorito artificial más caro de la historia (como ocurrió con Mir en 2001). Esto explica el gran interés de Roscosmos en “estirar” su vida útil hasta el 2020.


Los planes de Roscosmos no tienen (aparentemente) secretos: “Pronto propondremos a nuestro gobierno un proyecto para construir un complejo en la órbita baja, el cual podría servir como base para la implementación del programa lunar y, posteriormente, el programa de Marte”, ha declarado el director de los programas de vuelos tripulados de la agencia, Alexei Krasnov, en el marco de una conferencia de prensa que se desarrolló en Moscú hace una semana. “Estas son nuestras intenciones, pero tendremos que luchar mucho para conseguir el apoyo financiero y legislativo adecuado por parte del gobierno para llevar a cabo nuestros planes”.

Si los 15 países que forman parte del proyecto EEI colaboran, es bastante probable que la estación espacial flote sobre nuestras cabezas en 5 años más. Quizás un par de manos de pintura y unos tornillos nuevos permitan ganar el tiempo que necesita Roscosmos para juntar los fondos y proyectar su nuevo juguete espacial. Mientras tanto, el reloj sigue avanzando.

Chécalo en: universe today

Read more...

Space Elevator: 2010

>> jueves, 29 de enero de 2009

Dejemos de contaminar tanto y hacer gastos innecesarios en la conquista del espacio. ¿Por qué hacer cada viaje en un transbordador o lanzar cohetes que sólo contaminan y resultan carísimos?
La respuesta es subir en elevador. Si, se que suena bobo o imposible pero ese es el problema que intentan responder en la competencia Space Elevator: 2010, una verdadera justa intelectual donde se compite por crear un revolucionario sistema para poner satélites en órbita sin tener que usar cohetes.

El escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke ha propuesto la idea de un ascensor espacial, idea ilusoriamente fácil: Sólo hay que poner un peso importante en órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros de altura sobre el ecuador, y “atarlo” a nuestro planeta mediante una “cuerda” superresistente que hace las veces de torre por la que suben y bajan las cabinas presurizadas capaces de llevar y traer cargas al espacio. Space Elevator: 2010 es una competencia que reta a varios equipos de investigadores a desarrollar proyectos orientados a la construcción de un ascensor espacial. La financian y supervisan la Spaceward Foundation y Centennial challenges, de la NASA.

La idea de este mega-concurso es crear un sistema mecánico que reemplace a los “anticuados” vectores basados en cohetes de diferentes clases (transbordador espacial, Ariane y otros). Es que, a pesar de que cumplen con su misión –como sea, todos los satélites artificiales en órbita han viajado a bordo de alguno de estos armatostes de antaño- son extremadamente costosos, contaminantes y, lo mas irónico, poco eficientes. Explico: un transbordador de la NASA pesa, en el momento del despegue, ni más ni menos de ¡2.041.166 kilogramos! Y la carga útil que puede transportar es de sólo 28.803 kilogramos. O mejor dicho, puede sólo con cargas que representan el 1.4% de su peso. Si estuviésemos hablando de un automóvil, sólo podría llevar a un pasajero de 15 kilogramos de peso. Este rendimiento casi ridículo es la razón por lo que es tan caro poner en órbita un satélite. ¿Pero si tuviéramos un ascensor que nos dejara a 30.000 kilómetros de altura con todo y paquetes? Otra sería la cuestión.

Los expertos, después de analizar el proyecto, han calculado que el costo en operación de un ascensor de este tipo sería sólo del 1% de lo que actualmente cuesta un viaje en transbordador, eso sin contar lo que dejaría de contaminar. Claro, el reto es enorme: llegar a la órbita geoestacionaria equivale a elevar la azotea de un edificio de unos 12 millones de pisos. Para estimular a empresas, científicos y universidades a buscar una solución a este problema nació Space Elevator: 2010.

Estamos bastante lejos de lograr tener un ascensor así operando, aunque quién sabe, cada día se hacen avances significativos. Por ejemplo, un grupo de científicos británicos desarrolló una tecnología que es indispensable para el proyecto. En efecto, investigadores pertenecientes a la Universidad de Cambridge construyeron un cable de carbono flexible, liviano, e increíblemente fuerte, que tiene el potencial de “expandirse” hasta alcanzar alturas enormes. Este compuesto podría ser la columna vertical del ascensor. La NASA les otorgó un financiamiento de 4 millones de dólares para que sigan investigando este material.

Uno de los desafíos que deben enfrentar los participantes es lograr que sus modelos a escala sean capaces de trepar una distancia de un kilómetro a una velocidad mínima de 2 metros por segundo. Los mejores resultados hasta la fecha incluyen distancias de sólo 100 metros y velocidades máximas de 1,8 metros por segundo. A 2 metros por segundo, el viaje de 36 mil kilómetros hasta la órbita insumiría unas 5000 horas (más de 208 días), de ahí el interés de la Spaceward Foundation en estimular la construcción de modelos más veloces. El próximo encuentro está previsto para abril y, si gustas, puedes llevar tu modelito (puedes inspirarte en Star Wars o Star Trek).

Hace unos cuantos meses un equipo de científicos japoneses anunció que habían construido un cable de nanomateriales que era unas 180 veces más resistente que el acero. Era el candidato ideal para dar forma a la columna del ascensor, pero no hemos vuelto a oír hablar de ellos. Si alguno de estos equipos da en el clavo, es posible que el turismo espacial finalmente sea accesible a todo el mundo (y que el ascensor de tu edificio tenga un botón que llegue a la Luna).

Read more...